Una administración con mentalidad digital que combina trazabilidad real, mejora continua, criterio jurídico y dominio técnico-operativo. Un proceso documentado y replicable que llevamos aplicando en diez comunidades durante los últimos años.
Criterio jurídico como sello de origen, dominio técnico-operativo como necesidad práctica del rubro. Ambos pilares son iguales: ninguno es un complemento del otro.
Cada decisión administrativa, transacción financiera y acuerdo del comité queda registrado y auditable. Nada se pierde en planillas dispersas o cadenas de WhatsApp informales.
Sin call center, sin derivaciones interminables. Cada comunidad sabe a quién llamar para qué. Mantenemos la cercanía humana incluso cuando los procesos están digitalizados.
Revisión periódica del estándar de servicio, análisis de eficiencia y propuestas de mejora documentadas. Lo que funcionaba ayer no necesariamente es lo mejor para mañana.
Reunión con el Comité para entender el estado actual: contratos vigentes, deudas, conflictos abiertos, reglamentos, inspecciones DT y necesidades operativas.
Plan de trabajo a la medida con honorarios claros, plazos y entregables. Sin contratos amarrados a permanencia mínima.
Recibimos del administrador saliente con acta firmada: documentación, llaves, claves bancarias, contratos y antecedentes del personal.
Si hay temas pendientes (RIOHS faltante, contratos sin firmar, deudas con proveedores), proponemos un plan a 60-90 días para ponerlo todo al día.
Reportería mensual antes del día 10, reunión de trabajo con el Comité, cumplimiento normativo verificable y respuesta documentada a residentes.
Revisión semestral del estándar de servicio, propuestas de mejoras de eficiencia, optimización de gastos comunes y proyectos especiales para fondo de reserva.
Estos son problemas reales que vemos cuando recibimos comunidades de otras administradoras.
Su comité no llama a una central genérica que toma el mensaje. Habla directo con quienes resuelven: Yeimmy en lo administrativo, José en lo operativo y el administrador en lo estratégico.
Planillas Excel sueltas, WhatsApp informales y carpetas físicas que se pierden con el cambio de administración. Modernizamos lo que la mayoría sigue haciendo a la antigua.
Todavía es común encontrar conserjes a honorarios, sin RIOHS y con jornadas no calculadas. Eso explota tarde o temprano y la comunidad paga la cuenta.
No aceptamos pagos ni comisiones de proveedores recomendados. Las cotizaciones se presentan al Comité para que decida.
Le mostramos cómo aplicaríamos este proceso en su caso específico.